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Obsolescencia vehicular en Colombia

Oportunidades para la reactivación del sector y para transición energética



Según datos del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) y estimaciones de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (ANDEMOS), el parque vehicular del país está compuesto por 6,827,834 vehículos y 11,052,441 motocicletas a la fecha de corte en 2022.


Sin embargo, lo que resulta preocupante es que la edad promedio de estos vehículos sigue aumentando, alcanzando 17.8 años para vehículos y 11.1 años para motocicletas.





De este parque vehicular, el 64,1 % de los 6.8 millones de vehículos registrados en Colombia superan los 10 años de antigüedad. Por tipo de servicios, el 67% del parque oficial tiene más de 10 años, de servicio particular el 64,8% y en servicio público 64.8% cuenta con una edad de más de 10 años.

Lo que plantea desafíos significativos en términos de impacto ambiental y seguridad vial.


Los vehículos más antiguos tienden a tener motores menos eficientes y sistemas de control de emisiones menos avanzados, lo que contribuye a una mayor emisión de contaminantes atmosféricos y al cambio climático. Además, consumen más combustible, lo que agrava la dependencia de los combustibles fósiles.


Según el Departamento Nacional de Planeación, los costos en salud asociados a la contaminación del aire en Colombia ascienden a $15.4 billones, equivalentes al 1.93% del PIB de 2015 y están relacionados con 10,527 muertes y 67.8 millones de síntomas y enfermedades.


Para abordar estos desafíos, Colombia tiene una gran oportunidad mediante políticas públicas que incentiven la renovación de la flota vehicular y reactiven la economía.


Algunas de las estrategias sugeridas incluyen:


Bonos para la renovación de vehículos de más de 10 años o menos eficientes en consumos y emisiones más limpios por vehículos más eficientes desde el punto de vista energético, combinado con una política nacional consolidada para implementar programas de restricción a la circulación (pico y placa) basada en niveles de emisiones.


Dado que la flota oficial registra un alto porcentaje de vehículos con más de 10 años de antigüedad, el Estado debería priorizar la transición hacia vehículos eléctricos o híbridos como parte de la estrategia de transición energética del gobierno nacional.


Fomentar la adopción de taxis eléctricos mediante la implementación del programa del asenso tecnológico indicado en el plan nacional de desarrollo y la expansión de la infraestructura de carga puede reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire.


Fomentar la adopción de vehículos híbridos mediante la ampliación de los contingentes establecidos en la resolución 1116 de 2017 y el despliegue de infraestructura de dispensadores en las estaciones de servicio para abastecer mezclas voluntarias E85 a vehículos flex fuel con tarifas diferenciales en beneficio de la mayor mezcla.


El presidente de ANDEMOS, Oliverio García Basurto, enfatizó: "El gobierno nacional tiene una oportunidad valiosa para abordar el envejecimiento de la flota vehicular y avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente mediante políticas públicas inteligentes y sostenibles que a su vez impulsen la reactivación del sector automotor".


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